El peor enemigo del Trabajo Social

Cuando pensamos en cuales podrían ser las mejores cualidades que debe poseer un trabajador o una trabajadora social se nos pasan por la cabeza palabras como "Respeto", "Creatividad", "Humildad", etc. En cambio, si pensásemos una lista de malas cualidades para ejercer el trabajo social podríamos pensar automáticamente en los términos contrarios a los mencionados anteriormente. Pero existe una cualidad que podría ser la peor dentro del campo del trabajo social y es ser conformista.


Supuestamente una de las cosas básicas dentro del Trabajo Social es buscar el cambio social, y si se es una persona conformista jamás se podrá lograr ese cambio social, tan necesario para mejorar las situaciones de las personas.  Por eso ser conformista podría considerarse el peor enemigo del trabajo social.

Para una persona conformista aunque las cosas estén mal, a la hora de hacer una evaluación sobre alguna situación en concreto, van a actuar de un modo poco meticuloso, fingiendo que todo está bien, simulando no ver posibles problemas. Tal vez dejando pasar por alto cosas, como dejando claro que las cosas son así. Si toda la gente hiciese eso el mundo no avanzaría, por eso como trabajadores y trabajadoras sociales debemos ser inconformistas.

Por ejemplo hay gente que cree que el machismo, racismo, xenofobia, homofobia, etc,,, ya no representan un problema en Europa. Porque ellos nos los ven a diario y otros, en cualquier caso, opinan que tan solo afecta a grupos marginales. Craso error la gente hace la vista gorda y así se creen que el problema no existe.

Esta también claro que se necesitaría de mucho más interés por parte de los políticos para luchar contra este fenómeno de forma permanente y duradera. Los Gobiernos deben reconocer la existencia de este tipo de problemas, y dejar bien claro sus medidas. Porque con esto no solo se perjudica a personas de manera concreta, sino que menoscaba a diversos colectivos por completo y, además, de a la sociedad en su conjunto.

Viendo este panorama y que casi nunca la sociedad o los políticos luchan contra los prejuicios, la discriminación o dar visibilidad a todos estos problemas. Es donde entra en juego la figura del trabajador social, y "NO PODEMOS SER CONFORMISTAS" tiene que ser una de nuestras labores (a parte de trabajar directamente con las personas que sufren estas situaciones), debemos dejar constancia con mayor eficacia y llamando la atención de los ciudadanos sobre la existencia de estos problemas.

Y tú ¿crees que hay alguna cualidad peor para desarrollar nuestro trabajo?

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